RUIZ ¿cree que SE LLAMA MARCELO?
Da toda la sensación que nuestro Director
Técnico se mira en el espejo y se ve igual al técnico de River. El hecho de
mantenerse a cargo del equipo ya la tercera temporada, puede que lo haya
empoderado de tal manera como para sentirse como tal.
Pero, si nos paramos en el verde césped se
observará que esta auto comparación no es tal. Y no hablamos de sus tácticas,
ni sus tremendas dudas a la hora de conformar un equipo después de tanto marrón
a la vista.
¿Puede un profesional caer en la PAUTA
DICTATORIAL QUE LE BAJA LINEA DESDE LA CAPSULA DE DOS O TRES DIRECTIVOS? ¡¡¡Callar, siempre callar!!!
Sepa estimado Fernando que el del espejo,
tiene los atributos de hombre no solo para ganar, sino para expresar hacia afuera, todo
cuanto ocurre en el plantel por respeto a su profesión, jugadores y a la gente. Y además jamás
hace "asados chamuscados" con los pibes del club que dirige. También, cuando ocurre un
problema de vestuario, sale y lo expresa ante cuanto micrófono se le presente.
Esta reflexión demasiada exagerada por comparar
a los protagonistas, viene a cuento por la “limpieza” insólita que hiciera con
ELIAS BORREGO, GIANLUCA PUGLIESE, TOMAS LUJAN y otros tantos.
Usted como jefe de grupo, debe tener las
agallas suficientes para explicarle a la gente que lo aplaude, por ahora, y también a la
que no, ¿que pasó con estos jugadores?
¿Cuál fue el grave delito? Su silencio
hace que cada quien pueda imaginar lo mas horroroso que aparezcan en mentes enfermizas. Y no creemos
que así sea. ¿Los sacó y los colgó por decisión suya o lo mandaron? Si hay algo real y convincente DÍGALO,¡¡¡ es de hombre!!!
Su actitud no es propia de un técnico con
“las amígdalas colgantes bien puestas” como para no explicar las cosas.Mas bien es una muestra de debilidad. Sepa que esta actitud no solo lo
descalifica con su gente acolita, por ahora, obnubilada por un ascenso, y un fluctuante primer puesto, sino también ante un
plantel que seguramente ya no lo verá como hace un año atrás, donde tal como lo
manifestáramos en reiteradas ocasiones, se caracterizaba por su camaradería, que creíamos usted imponía.
Usted se portó muy mal con jugadores que
bien se habían ganado su puesto, caso Iribarren, y ni hablar del desastre que
cometiera con los chicos del Club. ¡¡¡LOS QUEMÓ IMPUNEMENTE!!!
Pero si a usted su ego y sus seres queridos le
dicen “muñeco”,o el espejo trucho lo muestra como tal, no se confunda, no es por la similitud con su par de la profesión,
solo es por amor filial.