C.A.PLATENSE 4 -3
C.A.T. SUAREZ
Una vez más volvió la escenografía que se
instalara en Platense desde los últimos años, testículos de moñito y ambas
manos agarrándose las sentaderas, fue la fiel imagen de cada uno de los
calamares que se acercaran a Vicente López o lo vivieran por TV.
Un clásico, que ya es propio de nuestros equipos
representativos de cada año, no sabe cerrar los resultados, y el vilo es
peligrosamente urticante.
Hoy Platense ganó, por ser un poquito más
que el equipo de Ezeiza, y porque el lechero jugó sin arquero. Esto, en
absoluto pretende menospreciar el triunfo, que era obligatorio para no caer
definitivamente del palo enjabonado en que esta en la tabla.
Un resultado que pudo ser mas abultado, si el
marrón hubiera tenido un “patrón de juego” pensado .Como siempre, también con este técnico que decepciona,
el equipo no juega a nada, y el desorden, el a la carga barraca y solo
voluntades individuales, fueron los argumentos que permitieron ganar por la mínima
diferencia.
Así como calamares y lecheros le hicieran
un grosero feo al fútbol, también el árbitro de pésima labor en contra de nuestro
equipo, se confundieron en un partido que para quien no sintiera ninguno de los
dos colores, pudo ser divertido.¡¡¡ Siete goles no es poca cosa!!!
Se ganó y es lo que vale. Tres puntos que
cualquiera diría de oro, nosotros decimos solo enchapados en un bañado berreta,
pero que sirven para decir, ¡¡¡aún
estamos vivos!!!
El sábado después del desayuno vamos a
Munro, donde siempre el tricolor nos complicó la vida. Es de esperar que el técnico,
se serene primero el, luego lo haga con el equipo y que este sepa realmente a
que va, al estadio de Malaver y Posadas.