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sto que exponemos, para
muchos será reiterativo. ¡¡¡Es verdad!!! Lo es, porque tal como lo comenzáramos
a vislumbrar al poco tiempo de trotar esta auto-denominada administración, allá
por junio de 2011, para una gran cantidad de asociados todo sigue de igual en
peor.
“Falta de gestión en todo el sentido de la alabra.” y mas allá de los
cuatro contundentes fracasos en la pasión calamar, “el fútbol” de lo que ya nos hemos expresado oportunamente.
En apenas 45 días,
nuevamente comenzará a rodar la pelota
y un torneo atípico, que deberán
disputar 22 equipos en procura de tres posiciones, que parece todos quieren
lograr.
Consideramos que no serán
todos, pero si al menos 10,
procuraran sacar la sortija que como marionetas, pilotea Don Julio.
De los tres descendidos, al menos dos, van por todo en procura de
volver al nacional. Nosotros, pertenecientes a los sempiternos frustrados de
ilusiones, concernimos al grupete de los
que fueran y ya no son, pero que su gente, desde la inocente pasión, alimentan sus
esperanzas. Pero también como siempre, vaya si lo sabremos, aparecen algunos tradicionales “chiquititos”
del ascenso, que suelen aguarle la fiesta aún al más pintado
¿Platense, también irá por todo?
Que distinto y sencillo
hubiera sido este presente calamar, de
haberse cumplido todos los proyectos que eyectaran al aire, con toda la
grandilocuencia propia de meros falsarios, quienes ni idea tenían de cómo
funcionaba un club como Platense,
Y al expresar esto, lo
hacemos con la más absoluta convicción de que ello hubiera sido realidad, si se
hubieran puesto el club al hombro,
con el cometido a pleno de los “equipos profesionalizados” en cada área, con los
que alardeaban poseer como lo sabedores del todo.
No fue así, el paso del
tiempo, ya cuatro pesados años, demostraron que aquello que pareciera idílico
desde la tribuna política y la billetera publicitaria, solo sirvió para que
algunos pudieran cumplir el sueño de la entidad propia, para en lugar de rehacer un club fragmentado, por el
contrario, lo subdividieran aún mas en
parcelas con propios patronos.
Cuatro años dilapidados,
donde no existió la más mínima idea de cómo se conduce una entidad deportiva, social y cultural.
Platense, careció y así
seguirá ocurriendo, mientras no se concrete lo más importante que hace a una
institución. Gestión, ideas, proyectos,
trabajo, inserción en la sociedad, incrementar el padrón social (no solo en
fecha de elecciones) y básicamente, recuperar la credibilidad perdida.
Nada de lo expresado es
imposible, solo que los que dicen integrar la comisión directiva, “se arremanguen y trabajen” para lo que
han sido elegidos y sin la venia del todo supremo, que como balance, ha
demostrado solo incapacidad en todo cuanto hace a lo elemental. Liderar y concretar un proyecto serio y
real. Ya de nada sirven las promesas ni las falacias crónicas. Todo el
tiempo se ha perdido despóticamente.
En fútbol, cuatro años
dilapidados, en fútbol amateur, ningún jugador que diera resultados deportivos
para la puesta en vidriera y posteriores dividendos, al menos para el club.
Cuatro años de absoluta
inacción, con descrédito ante la sociedad y por si fuera poco, el
reconocimiento del propio titular, que el club esta penosamente transitando por
un pésimo momento económico.
Mientras tanto, siguen los espacios ociosos en todas las
sedes, el predio de Benavides en total estado de abandono y sin siquiera, nunca,
haber aclarado que pasó, que fue de aquellos “sapos” a manera de álbumes
fotográficos que solo sirvieran para engañar a la tribuna.
Pero lo peor es que la
gente, neófita de toda la verdad, quiere ascender de categoría. Es entendible,
porque en la historia, nunca nuestra institución se enraizó en la tercera
categoría y mucho menos de manera cuasi vitalicia. De nada sirve que les
contemos a los pibes de hasta 25 años, aquello que fuera Platense. Cuando lo
contamos, nos da la sensación que lo nuestro fue un sueño de juventud olvidada.
Cada día se acerca más el
inicio del que será definitivamente el imperioso gran lanzamiento de Platense hacia el Nacional. Pero ante
esta necesidad que vemos incompatible con lasrealidades, nos preguntamos, ¿Si Platense asciende, podrá seguir en
carrera o será un mero regocijo de apenas 365 días?
Entendemos que ha llegado
el momento, la gente quiere saber solo la verdad, y es obligación de las
autoridades, el brindar un panorama claro y sincero. De producirse el ansiado
ascenso, ¿Se cuenta con un proyecto y el respaldo suficiente como
para permanecer en la nueva categoría?
Quizá alguien pueda
suponer que nada se puede predecir, pero esto es de corto tiempo. Ya en Enero de 2015, deberá estar delineado todo cuanto ameritaría la permanencia en la
nueva categoría.
No es este el
momento de continuar con el silencio sepulcral, es preferible el sinceramiento,
aunque cruel si lo fuera, y no un nuevo vil engaño.