“Cruda realidad de un presente anunciado”
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omo en la temporada anterior, o mejor dicho desde
el ciclo en que se iniciara en PLATENSE el vil género del engaño, del fraude y
la permanente falacia, cosa que aún persevera aportando maquillajes
prostibularios, nuevamente eso tan soñado y prometido como estandarte de
campañas sucias, “el ascenso directo” a una nueva categoría, se fue diluyendo
con el correr del año. Y esto ocurrió mucho antes de lo imaginado, ya en la
fecha 23ª quedaba sellado el destino.
Pero eso no
es todo, cuando aún restan disputarse solo tres fechas, nueve puntos en juego,
estamos ahí, a la espera no solo de lo
que logren nuestros jugadores, así hay que denominarlos, sino de lo hagan los
demás. A esta altura de los acontecimientos, estamos boyando como un trozo de
madera que espera ser acercada a tierras firmes según los vientos que soplarán en esta atípica
primavera.
Platense esta en la línea justa de los
indecisos, ¿entro o me quedo? Y como el, existen otros competidores de un
mismo fuste, que también, aunque más decididos, pugnan por ocupar ese 9º puesto
que les permitiría ingresar al triste consuelo de un reducido, que para nada
nos garantiza la convicción de lograrlo.
En el cuadro
de los nueve espacios, solo quedan por discutir cuatro casilleros, cinco ya tienen dueños. Y por completar
el octágono restante, entre los que se encuentra el C.A.P. pugnan otros seis elencos, esos mismos que a nuestro mejor
estilo arrogante de una ya falsa superioridad, hasta no hace mucho mirábamos
con un dejo de desprecio, y que en mas de una oportunidad, nos hicieran hocicar
sin contemplación alguna, tal como lo somos, uno más de la “C Plus”.
Y lo
triste de este verdadero balance,
imposible de dibujar, es que durante todo el torneo, nuestro equipo la mejor posición que lograra fue un pálido
y efímero quinto puesto en el ciclo dirigido por Pedro Bocca.
Las próximas
tres jornadas serán decisivas, no ya en cada partido, sino en cada jugada. La
presumida superioridad, que no es tal, pero que sí recrudece en nuestros
sentimientos, nos presenta como complicado el próximo encuentro, de locales
frente al atildado Brown de Adrogué, que
no solo pugna por el monumento a Pablo Vicó, sino a la demostración de la
coherencia y honradez con que debe manejarse una institución.
Los otros dos
restantes ¡¡¡serían accesibles!!! Uno entre las ánimas que pululan el estadio
de Merlo, y el último ante un oscilante UAI Urquiza, que siempre tiene un haz
entre las mangas
Dicen que lo último que se pierde es la
esperanza, esperemos que en este loco cóctel de Tibios y Troyanos, no arda
nuevamente el deshilachado honor de una INSTITICIÓN que fue un hito de gloria denostado
hoy, por un minúsculo grupo de amanuenses del hacedor de esta triste realidad,
con el acompañamiento de los que dicen simbolizar mínimas agrupaciones que no
representan a nadie.
Es de esperar
que algunos ya octogenarios de estos “GRUPOS”,
que siempre jugaron a su capacidad del “arreglo” en situaciones
difíciles, no caigan nuevamente en la triste farsa de juntar unos pesos.
Al escribir
esta nota, desde nuestro ya añoso numero de ciudadanos de solo siete dígitos, de no saltar este año a la categoría
inmediata superior y si socios probos y responsables ya, sin dilación, tomen
seriamente el timón de la institución, evidenciamos que nunca más veremos a
nuestro querido PLATENSE, militar entre los grandes del fútbol argentino. Esto será tan real, que no faltará el agregado latente, que algún
iluminado foráneo ya agazapado, exprese ¡¡¡para
que semejante estadio, en este hermoso lugar!!!!
¿Queda claro?